Sin embargo, cuando el maestro interior, el ser celestial que gobierna la conciencia, entró en el corazón con la razón, en ese mismo momento el Ser cósmico surgió de las aguas causales.
Cuando un hombre está dormido, todos sus poderes materiales, su energía vital, sus sentidos de percepción, sus sentidos de acción, su mente y su inteligencia, no pueden despertarlo. Sólo el Alma Suprema puede ayudarlo.
Por lo tanto, a través de la devoción, el desapego y el desarrollo del conocimiento espiritual adquirido mediante la concentración en el servicio devocional, uno tiene que meditar en esta Alma Suprema presente en este mismo cuerpo aunque simultáneamente separado de él.
Kapila, el Señor Soberano, continúa:
Cuando el ser distinto, habiendo comprendido su posición inmutable y afirmando no poseer nada, deja de ser afectado por los gunas, permanece apartado de las influencias materiales, aunque viva en un cuerpo material, tal como el sol permanece separado de su imagen en el agua.
El alma, que está bajo la influencia de la naturaleza material y del ego falso y se identifica con su cuerpo, se absorbe en actividades materiales y, bajo la influencia del ego falso, cree ser poseedora de todo lo que la rodea.
Así, el alma condicionada transmigra a través de diferentes especies, a veces superiores, a veces inferiores, por el mismo hecho de su contacto con los atributos de la naturaleza material. A menos que se libere de sus ocupaciones materiales, deberá aceptar esta posición debido a sus acciones pecaminosas.
Aunque el alma es trascendente a la existencia material, su existencia en este mundo continúa sin fin debido a su espíritu de dominación sobre la naturaleza. Como si estuviera en un sueño, experimenta todo tipo de malestares.
Es deber de toda alma condicionada dirigir su conciencia impura, ahora apegada al placer material, hacia el servicio devocional, aplicándose a él con gran seriedad y desapego. De esta manera la mente y la conciencia quedarán perfectamente dominadas.
Uno debe fortalecer su fe practicando el autocontrol a través del yoga, y elevarse al nivel del servicio devocional puro y sin adulterar cantando y escuchando Mis glorias.
Al actuar en servicio devocional, uno debe ver a todos los seres con el mismo ojo, sin albergar hostilidad hacia nadie, pero sin mantener ninguna relación íntima. Además, uno debe observar el voto de continencia, ser serio, cumplir con sus deberes eternos y ofrecer los frutos a la Suprema Personalidad de Dios.