Sabe, oh bendita Madre, que los seres animados son superiores a los objetos inertes, y entre ellos, aquellos en quienes se manifiestan los signos de la vida son más evolucionados. En cuanto a los animales con conciencia desarrollada, son mejores que estos últimos, y por encima de ellos están los seres con percepción sensorial desarrollada.
Entre los seres dotados de percepciones sensoriales, aquellos que han desarrollado el sentido del gusto están en un nivel superior a aquellos que sólo han desarrollado el sentido del tacto. Pero superiores a ellos son los que pueden sentir, y superiores aún son los que pueden oír.
Los seres que pueden distinguir diferentes formas son superiores a los que perciben sonidos. Más altos que ellos son los que tienen mandíbulas llenas de dientes, y más altos aún son los que tienen muchas piernas. Pero aún superiores son los cuadrúpedos, y sobre todo, los humanos.
Entre los humanos, aquellos cuya organización social se basa en las cualidades y actividades de cada individuo prevalecen sobre los demás, y dentro de dicha sociedad, los hombres inteligentes, llamados brahmanas (sabios eruditos), son los más evolucionados. Pero aún así debemos distinguir como los mejores entre los brahmanas a aquellos que han estudiado los Vedas (las sagradas escrituras originales), y entre ellos, aquel que conoce el verdadero propósito de los Vedas es el más elevado.
Sin embargo, por encima del brahmana que conoce el propósito de los Vedas está aquel que puede disipar todas las dudas, y mejor que éste es aquel que se adhiere estrictamente a los principios brahmánicos. Pero aún más alto que esto brilla el alma liberada de toda contaminación material. En cuanto al devoto puro, que realiza servicio devocional sin esperar nada a cambio, él los domina a todos.
Por eso, no veo a nadie más grande que aquel que no tiene otro interés que el Mío y que Me ofrece todo, sus acciones y hasta su vida, sin conocer descanso alguno.
Este devoto perfecto ofrece sus respetos a todos los seres, porque tiene la firme convicción de que el Señor Supremo ha entrado en el cuerpo de todos como el Alma Suprema, el amo absoluto.
Mi querida madre, tú, la hija de Manu (el padre de la humanidad), la devota que practica astanga-yoga (astanga-yoga es un método de yoga en ocho etapas o actividades, que permiten alcanzar el nivel de perfección del servicio devocional), aplicando así la ciencia del servicio devocional, alcanzando el humor del Señor Supremo sólo a través de este servicio devocional.
Esta pureza (atribuida a Krishna, el 'Beneficiario Supremo, el Señor Supremo') a la que el alma debe discernir es la Forma Eterna de Dios, la Suprema Personalidad de Dios, también conocido como Brahma (el demiurgo y gobernante de nuestra galaxia) y Paramatma (el Alma Suprema). Él es el Servidor Espiritual Supremo, y todos Sus actos transpiran la materia.