¿Qué se puede hacer para detener el calentamiento global y evitar que los cataclismos se propaguen?
Los seres humanos son los únicos responsables del inicio y la persistencia del calentamiento global, causado por la extracción de combustibles fósiles (petróleo, gas y carbón), pero también del surgimiento periódico de guerras y epidemias, y del frecuente desencadenamiento de desastres naturales que azotan todo sin previo aviso y lo destruyen todo, como olas de calor extremas, sequías, lluvias torrenciales, inundaciones, deslizamientos de tierra, huracanes, terremotos, incendios, vientos violentos, erupciones volcánicas, tormentas violentas, frío intenso, nevadas intensas, etc.
Dios no tiene nada que ver con nada de esto. Los propios seres humanos son la causa de todos estos desórdenes.
Hace cinco mil años, comenzó la Edad Oscura, la era actual de discordia, hipocresía, disputas, indiferencia, decadencia y pecado.
Los hombres ya no diferencian entre el bien y el mal, pues los confunden constante e incansablemente. Ya no ocultan sus malas costumbres, sus intentos de degradar y discriminar a las minorías. Infligen sufrimiento a todos aquellos de complexión diferente sin pensarlo dos veces, con total indiferencia; algunos incluso se deleitan en ello. Jefes de Estado y otros políticos incluso se permiten decir a sus conciudadanos que dejen de aplicar las leyes divinas.
Si conocieran el verdadero alcance de las leyes divinas y la magnitud de la justicia de Dios, ciertamente no actuarían así. Su ignorancia de la realidad los impulsa a actuar así; no son conscientes de que se encaminan directamente hacia la perdición y la oscuridad.


