La historia nos ofrece numerosos ejemplos de castigo colectivo.
¡Ay de los pueblos, comunidades o grupos de hombres y mujeres que aprueban los pensamientos, palabras y acciones de sus gobiernos criminales y partidos políticos racistas que propagan el odio! Porque se reencarnarán colectivamente y tendrán que sufrir enormemente en sus próximas vidas, como los pueblos enumerados a continuación:
Los egipcios, los incas y los mayas.
Los seres humanos esclavizados en África por los traficantes de esclavos.
La persecución y exterminio de los judíos por los nazis.
La persecución y masacre de los camboyanos por los Jemeres Rojos.
La persecución y asesinato de los rohinyá por el ejército birmano.
La destrucción sistemática de edificios, infraestructuras, escuelas, hospitales y el asesinato del pueblo ucraniano por parte de Rusia. La destrucción sistemática de edificios, infraestructuras, escuelas, hospitales y el asesinato de civiles palestinos, incluyendo a muchas mujeres, niños y ancianos, cometidos por el gobierno israelí y su ejército, quienes actúan en venganza por la masacre cometida por Hamás.
Advertencia y consejo a los pueblos del mundo.
Desde tiempos inmemoriales, Dios nos ha pedido que vivamos según sus enseñanzas, que no escuchemos lo que dicen los incrédulos, ateos y materialistas llenos de odio, ni que nos fijemos en lo que nos muestran, pues nos conducen a la perdición, la oscuridad y el sufrimiento perpetuo. No entrarán en el Reino de Dios y quieren impedirnos el paso.
Advertencia y consejo al actual pueblo israelí que aprueba los actos criminales de su gobierno, pues se verán obligados a reencarnar colectivamente y tendrán que soportar juntos el dolor que el gobierno y el ejército actuales infligen a los palestinos. Lo que se hizo a los palestinos se les hará en su próxima vida; experimentarán pobreza, racismo, infelicidad y sufrimiento además.
Lo mismo aplica a todos los pueblos, comunidades y grupos de hombres, mujeres y niños en América, Europa, Asia, África y el mundo entero. No escuchen a seres malvados, ni a la retórica racista llena de odio, ni lean sus escritos dañinos, pues les preparan una siniestra vida futura, llena de infelicidad y dolor. Se encaminan hacia la perdición y los arrastran al infierno.


