¿Quiénes somos realmente?
¿Por qué Dios nos ordenó no matar a ningún ser vivo?
¿Por qué Dios nos insta a regresar a su reino eterno?
Krishna es Dios en su forma personal, original, primordial, espiritual, infinita, absoluta y eterna. Él es el Único Absoluto sin igual.
Él es Infinito, Absoluto, Infalible y sin principio. Él es la fuente de todo lo que existe y de la existencia infinita y absoluta.
Totalmente espiritual, no hay diferencia entre su cuerpo espiritual original, inmutable y eterno y su alma, pues son uno.
De su cuerpo, total y exclusivamente espiritual, emergen rayos espirituales que forman una radiación compuesta por una cantidad inimaginable de chispas espirituales, también llamadas almas espirituales o seres espirituales. El cuerpo espiritual de Dios y la radiación que emana de él son uno.
Él es el Maestro de todos los poderes concebibles e inconcebibles, el Todo Absoluto y la Verdad Absoluta. Él es quien sostiene, protege, dirige, estimula y crea.
¿Quiénes somos realmente, cuál es nuestra verdadera identidad espiritual y cuál es nuestro verdadero origen?
Porque Dios es infinito y absoluto, y sus necesidades son infinitas, nos creó con el deber natural de servirle con amor y devoción.
Dios es la realidad última, el único. No hay otra existencia que la de Krishna, Dios, la Persona Suprema. Nada existe excepto Él y solo Él. Él es el único Ser Viviente que existe. Todos somos, en verdad, diminutos fragmentos de Su Divina Persona.
Todos los seres habitan en Él, y Él mismo vive en el corazón de cada ser vivo —seres celestiales, habitantes de los planetas superiores, edénicos y paradisíacos, seres humanos, animales y plantas— en su forma de Alma Suprema.
Fundamentalmente, la energía espiritual, también llamada energía interna o energía de la dicha del Señor, y su fuente, Krishna, Dios, la Persona Suprema, son Uno. El Señor mismo nos enseña que el resplandor deslumbrante que emana de Su cuerpo supremo y absoluto es una emanación de Su energía espiritual o poder interior. Por lo tanto, cada uno de nosotros posee en su interior una pequeña parte de esta hermosa energía, porque somos un pequeño fragmento de Su Persona sublime.


